Siempre tomamos riesgos, de ello se trata la vida. Aunque no seamos aficionados de los casinos, día a día apostamos con cada decisión que tomamos. Los riesgos son una de las diversas causas del por qué nuestra vida es emocionante; sin embargo, cuando perdemos sentimos que es todo lo contrario, sobretodo si lo que apostamos fue lo mejor de nosotros. Casualmente esto último se pone en juego en ciertos ámbitos, sobretodo en uno en especial. Después de mi rompimiento más reciente me di cuenta de que tirarse de un columpio de circo es la analogía exacta y precisa para describir el inicio de una relación. Lo divertido de esta comparación es que las pequeñas diferencias entre ambas hace que le preste un mayor detalle a las características de la segunda.
Cuando se empieza a aprender el arte del malabarismo, corremos con la agraciada posibilidad de tener una red de seguridad que nos resguardará en caso de que el salto no salga bien. Vale la pena vivir la emoción y la adrenalina a la hora del desenlace de la acción, pero ¿tenemos una opción segura a la hora de iniciar un vínculo amoroso con otra persona? La respuesta sin duda alguna es… No. Siempre apostamos, los individuos más apasionados lo dan todo, otros prefieren no arriesgar tanto; pero de todas maneras el porcentaje es mayor si el interés posee grandes proporciones. La ilusión, el amor correspondido, los gestos de cariño, la compañía, la comprensión… Todo eso vale el cuando nuestro ser ha encontrado a alguien que le hace dar lo mejor de sí, pero desgraciadamente podemos caer (muchos lo hemos hecho) y el golpe es duro sin una malla que anule el impacto.
Entonces es donde nos preguntamos si realmente valió la pena, si el esfuerzo y el tiempo fueron ameritados. Tal vez la idea de perderlos no es lo que lastima, sino el colapso de las ideas e ilusiones que llenaron esos espacios en donde nuestra mente tiende a soñar. ¿Cómo saber si estamos listos para saltar de nuevo? Permitir la adrenalina fluir con nuestra sangre y tomar el riesgo una vez más… Vivir una hermosa experiencia que podría convertirse en largas semanas de dolorosos intentos de olvido…
Es en este momento cuando llego a una única conclusión en donde me doy cuenta de que definitivamente caer sin una red nos hiere, pero termino preguntándome ¿qué pasaría si nuestro salto fuera lo suficientemente satisfactorio como para llegar al otro columpio?



4 comments
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Agosto 4, 2008 a 10:20 pm
Tuon
Siempre que leo este blog me quedo pensando en lo poco parecidos que somos usted y yo. En todo caso esta vez siento que debería manifestar mi opinión, el cual quedó reducido a un breve comentario.
Cada quien vive como quiera, siento que todos sabemos los riesgos que existen detrás de cada una de nuestras acciones; aunque hay veces que estos permanecen escondidos y nos toman por sorpresa, no es secreto para nadie que una relación tiene muchas posibilidades de fallar, pero (y tal vez esto no me corresponda decirlo… todavía) a la hora de saltar lo que se debe disfrutar no es sólo el salto sino todo lo que viene antes y después de, cada una de esas sensaciones nos permite sentir algo diferente (y dado que me da pereza escribir no me voy a meter en detalles, dejo a libertad de la lectora, dado que escribo para ella y no para las demás personas que lean esto, el imaginarse a lo que me refiero cuando digo que lo positivo, lo negativo y todo lo que queda en el medio es bueno)
Agosto 5, 2008 a 1:03 am
aby01
Sí es cierto… Lo que a veces nos preguntamos es ¿llegaré al otro columpio? y si no… ¿valdrá la pena el golpe por todas esas sensaciones?
Ahí es donde decidimos si apostar o no, y por ello la pregunta con la que cierro el artículo.
Gracias por el comment
Agosto 5, 2008 a 9:42 pm
Victor
No se puede tampoco quedarse en el andamio solo por miedo a caer si no se logra el salto, aunq siempre va a existir esa incertidumbre, es parte de lo interesante, de lo atractivo, la adrenalina de arriesgarse es lo q convierte a los juegos de azar en adictivos, para ganar mucho hay q arriesgar mucho tambien.
Puede funcionar parecido en este caso, no se puede intentar dar el salto con miedos ni reservas, hay q hacerlo de la mejor manera posible desde el inicio.
Diciembre 24, 2008 a 7:43 am
You Know Who I Am
Y entonces? Me quedé esperando más entries.
Saludos y Feliz Navidad, de paso.