You are currently browsing the monthly archive for Junio, 2009.

Por ahí dicen que cada uno tiene un aura específica, especialmente basada en el estado de ánimo de la persona… Personalmente, no creo en ello, por lo que aclaro que esta entrada no se define en esa “teoría”. Hoy, finalmente me dedico a escribir después de un largo retiro porque ha vuelto la seguridad en mi después de varios acontecimientos. Volveré a ser rojo carmín. Por ahora, puedo decir que me he sentido gris por un largo, largo tiempo; me atrevo a afirmar que el problema de muchas relaciones ha sido que una de las personas se vuelve gris. Todo inicia muy bien, posiblemente algún color que llame la atención ¿un amarillo tal vez? Escojan ustedes el color que vean entre muchos otros y atraiga su interés. Luego, cuando lo ven más de cerca, puede empalidecer, pero si tienen mucha suerte podría acentuarse.

¿Por qué estoy hablando de colores? ¿Por qué definir los sentimientos como diferentes espectros de luz? Pues bien, la verdad es que no tiene mucha ciencia. El gris, por su naturaleza, es un color que siempre he considerado como neutro, es el color que en la vida real más desapercibimos. No puedo dar una constancia científica sobre ello, pero lo he notado. Antagonizando este papel, hay otros que más bien son más apreciables, como lo son los fosforescentes. Entonces, al decir que alguien se vuelve gris, se puede interpretar como que ha perdido la importancia o la trascendencia en la relación, lo que irremediablemente conlleva a la “no relación”.

Uno sabe cuando es gris… Y uno sabe lo que detesta ese sentimiento. De hecho puedo afirmar que todas las personas involucradas emocionalmente con otras buscan la manera de no ser grises ante su pareja, es lo normal ¿no? Tememos tanto pasar de ser un rojo a otro color más pálido… Porque duele. Duele pasar de ser un espectro fulminante a ser uno no tan llamativo, y duele aún más llegar a ser uno gris y comprobarlo día a día. Es cuando sabemos que responder “sí” o “no” realmente no es trascendental, cuando una decisión importante realmente no es tan interesante, cuando un saludo o una despedida es lo mismo a lo largo del día… Cuando un mal trato es igual que decir palabras de cariño.

Sí… Todos odiamos ser grises para aquellos a quienes nos importan. Desgraciadamente, a veces no podemos volver a ser aquel color que fuimos para aquella persona en algún momento, pero no hay más que pensar que posiblemente, entre tantos colores que vemos cada día, encontremos alguno que nos llamará la atención de nuevo y que posiblemente nos vea aún más fulminantes que el anterior… Y ¿por qué no? Tal vez hasta tengamos la suerte de que nunca nos llegue a ver grises…

Subscribirse

Caballeros de fantas�a

↑ Grab this Headline Animator

Al hacer click en esta imagen y escribir tu email, recibirás un correo cada vez que haya una entrada nueva en el blog.

Visitantes

  • 1,790 visitas

¿De dónde me visitan?

ip-location